El proyecto de gran Nanta fue un stand de 11×65 m² que combinó funcionalidad, imagen de marca y un enfoque claramente sostenible.
Inspirado en el mundo rural, el diseño recreaba la esencia de una granja moderna: un entorno cercano, natural y abierto al diálogo. La distribución del espacio incluía una zona de recepción, una barra de bar, y un almacén perfectamente integrado, facilitando el flujo de visitantes sin perder operatividad.
Pero si algo destaca en este proyecto es su compromiso medioambiental. Todo el stand fue construido utilizando el sistema modular de Máxima, lo que permite su reutilización integral en futuras ferias. Además, las barras de madera y los palés fueron fabricados con materiales reutilizables, reforzando la apuesta por la economía circular sin sacrificar diseño ni calidad.
Este stand no solo fue un espacio de encuentro, sino también una declaración de intenciones: Nanta apuesta por la innovación con raíces, y en Servis sabemos cómo hacerlo visible.




